Crujientes por fuera y tiernas por dentro. ¿Se le puede pedir algo más a una galleta?. Bueno sí, un intenso sabor a limón que ya sabemos que en los postres siempre funciona y ya para rematar, un toque de pistacho, ese fruto seco que está tan de moda y queremos en todas las elaboraciones tanto dulces como saladas.
Así describo estas galletas tremendamente adictivas y que no tienen ningún desperdicio...




