Una tarta de queso cremosa y “que se deja comer” perfectamente y un postre que es una magnifica opción para una comida familiar o para poner al fondo de la nevera y disfrutar tú solo/a.
iBah! ¡Es broma!. Que la navidad es para compartir y esas cosas... ¿no?.
Te dejo aquí la receta con la que doy pistoletazo de salida a unos cuantos dulces navideños todos ellos sencillos y muy ricos.
Receta de cheesecake de gingerbread
Ingredientes para un molde de 15 cm
Para la base
- 120 g de galletas de jengibre o speculoos
- 60 g de mantequilla derretida
Para la cheesecake
- 150 g de azúcar
- 400 g de queso cremoso
- 200 g de queso ricotta
- 60 g de melaza o miel de caña
- aroma o pasta de vainilla
- 1 cucharada de mezcla de especias
- 3 huevos L a temperatura ambiente
- 80 cc de yogur griego
Preparación
1. Para preparar la base trituramos las galletas hasta obtener un polvo fino y mezclamos con la mantequilla derretida. Ponemos en el fondo del molde forrado con papel de hornear y presionamos bien para que quede compactada.
2. Horneamos unos 10 minutos a 180º. Dejamos enfriar sobre una rejilla.
3. Para la cheesecake, cuando la base esté fría, forramos la parte exterior con varias capas de papel de aluminio ya que lo vamos a hornear al baño maría y no queremos que nos entre agua.
4. Con batidora de varillas batimos el queso con el azúcar, el aroma vainilla y especias y la melaza hasta obtener una mezcla cremosa.
5. Añadimos los huevos uno a uno y seguimos batiendo hasta que todos los ingredientes estén integrados momento en el que agregaremos el yogur griego.
7. Vertemos en el molde, preparamos una fuente apta para horno con agua hirviendo e introducimos el molde dentro.
8. Horneamos unos 60-65 minutos. El centro debe quedar tembloroso.
9. Sacamos del horno y de la fuente y dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego a la nevera unas 4-5 horas mínimo antes de desmoldar.




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